Una reserva para el Centro Cultural Miguel Ángel Pareja de Las Piedras
Arq. Leonor Inda, Arq. Francisco Carámbula
Primeras Jornadas del Museo Histórico Nacional. 5 al 7 de noviembre 2025. Casa Rivera.
Eje 3: Colecciones y conexiones con la documentación, conservación y restauración. Orden, cuidado y permanencia: desafíos para el presente y futuro.
Palabras clave
Conservación, Reserva, Colección, Arte, Las Piedras.
Introducción
Esta ponencia expone una experiencia concreta, consolidada entre 2022 y 2025: la recepción de la mayor colección del maestro Miguel Ángel Pareja (Montevideo, 1908-1984)y la realización de unareserva para su correcta conservación en el Centro Cultural Miguel Ángel Pareja.
El Centro Cultural Miguel Ángel Pareja y su colección
El Centro Cultural Miguel Ángel Pareja, ubicado en la ciudadde Las Piedras,es una Asociación Civil que comenzó su actividad en el año 2012. Entre sus principales objetivos está la conservación y difusión de la obra plástica y de las reflexiones pedagógicas y sociales de Miguel Ángel Pareja.
Pareja “constituye uno de los pilares fundamentales de las artes plásticas en Uruguay no solamente por la diversidad y calidad de su obra como artista, sino también por la relevancia social de su pensamiento y de su trabajo en el campo pedagógico” (Peluffo Linari, 2021). Sus obras forman parte de las colecciones del Museo Nacional de Artes Visuales, del Museo Juan Manuel Blanes, del Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry. Además, algunas de sus piezas se encuentran en museos extranjeros y en diversas colecciones privadas. El Centro Cultural cuenta con la mayor colección de obras del artista tanto en su cantidad como en su valor artístico.
En 2016, el Centro Cultural Miguel Ángel Pareja recibió un conjunto de obras seleccionadaspor el propio artista por considerarlas representativas de su trayectoria y expresó su voluntad de que estas se mantuvieran unidas y se exhibieran al público. La colección está formada por 56 obras de arte: 36 óleos de formato medio, realizados sobre tela o madera, 7 mosaicos sobre cemento, 7 piezas de cerámica, 5 serigrafías sobre tela y un tapiz de lana. Las obras abarcan un período de tiempo que comienza en 1946, año en que el artista ingresa como docente a la Escuela Nacional de Bellas Artes hasta 1981. El conjunto de obras fue cedido, por sus herederos Margarita y Alfredo Pareja Carámbula, a la Asociación Civil Centro Cultural Miguel Ángel Pareja para su custodia.
La necesidad de una reserva
En la actualidad elárea de reserva es considerada un ámbito primordial para la gestión de las colecciones de un museo. Es una zona muy importante no solo para la conservación de las colecciones, sino también para todo el ciclo de su gestión. El área de reserva, es el espacio en el que más tiempo permanecen las obras de arte y también el lugar donde más obras de arte hay dentro del museo.
El edificio del Centro Cultural no disponía de un espacio adecuado para albergar esta colección, el área de reserva para las obras de Pareja no se tuvo en cuenta cuando se realizó el programa y el proyecto arquitectónico original. Por este motivo el almacenamiento temporal de lasobras se realizó en otras instituciones, en espera de la adaptación edilicia necesaria para su recepción.
Financiamiento y apoyos institucionales
La concreción de la reserva para la colección Pareja fue posible gracias a una combinación de apoyos públicos y privados, gestionados entre 2022 y 2025.
Inicialmente, mediante un Convenio Social del MTOP y el Fondo de Incentivo Cultural del MEC se financió la obra civil de la reserva y la construcción del puente de acceso. En el marco del FIC, se recibió una donación de la empresa de transporte departamental CodelEste.Luegoel proyecto fue seleccionado por el Fondo para el Desarrollo de Infraestructuras Culturales en el Interior del País, también del MEC, lo que permitió adquirir el equipamiento técnico necesario para el almacenamiento y conservación de las obras.
El proyecto arquitectónico y su ejecución fue desarrollado por el Arq. Francisco Carámbula, con el asesoramiento museológico de la Arq. Leonor Inda. Contó con el respaldo del Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV), a través de su director Enrique Aguerre y del responsable del área de conservación, Nelson Pino. Asimismo, participaron en el proceso, desde el Centro Cultural Miguel Ángel Pareja, Carmen Pareja, Javier García, Darío Gómez y Mario Pareja, quien redactó y presentó las propuestas a las distintas convocatorias.
El proyecto arquitectónico de la reserva
El proyecto de la reserva técnica respondió a una serie de necesidades específicas vinculadas al tratamiento, conservación y gestión de la colección recibida. Desde el inicio, se planteó la importancia de contar con un espacio adecuado para el almacenamiento seguro de las obras, atendiendo a las características materiales, dimensiones y soportes de la colección.
Para proyectar el almacén fue necesario considerar el volumen total de obras, sus particularidades físicas y las posibilidades reales del edificio existente. Se evaluaron los espacios disponibles, priorizando aquellos que ofrecieran condiciones ambientales estables, seguridad estructural y una ubicación estratégica respecto a las salas de exposición. Asimismo, se contempló la variable presupuestaria, dado que el Centro Cultural es una asociación civil sin fondos específicos para el desarrollo de infraestructura. El espacio proyectado para el almacenamiento de las obras es de 30 m2.
Para garantizar condiciones óptimas de almacenamiento la reserva fue diseñada con mínimas paredes externas, sin luz natural ni aberturas al exterior, lo que permite mantener condiciones ambientales estables. Para la protección contra incendios, se utilizaron materiales inertes como hormigón y yeso, y se incorporó una puerta corta fuego.
Las características arquitectónicas del edificio condicionaron la configuración final del almacén y su integración con los demás espacios. Se optó por una solución que, además de cumplir con los requerimientos técnicos, ofreciera una dimensión simbólica: una reserva visible, contemplada desde las salas, que hiciera explícita la importancia del cuidado patrimonial.La intervención arquitectónica consistió en la incorporación de un cubo negro suspendidosobre una de las salas expositivas al que se accede mediante un puente metálico que sobrevuela el espacio. Esta decisión permitió integrar el almacén en el edificio, al tiempo que lo dotó de una presencia visual que resignifica una zona habitualmente oculta al público en los museos. La reserva se convierte así en una acción museológica que enfatiza la centralidad del cuidado, la espera y la gestión técnica en el ciclo de vida de las colecciones.
El equipamiento técnico
El equipamiento de la reserva fue concebido en función de las características específicas de la colección de obras de Pareja. La colección incluye óleos, cerámicas, mosaicos, serigrafías y textiles, lo que exigió una cuidadosa determinación de las condiciones ambientales, espaciales y técnicas para su conservación preventiva. Se definieron criterios para la adecuación espacial, la disposición del mobiliario de almacenaje, la relación funcional con otras áreas del edificio y los requerimientos técnicos para la manipulación y estudio de la colección. Se prestó especial atención a la seguridad, incluyendo sistemas de extinción de incendios, control climático y materiales de construcción y revestimiento adecuados.
El sistema de almacenamiento se organiza según tipología de obra: A) Obras planas enmarcadas: se utilizan rejillas metálicas sobre rieles móviles, dispuestas en forma de peine, que permiten colgar las piezas sin contacto entre sí. B) Obras tridimensionales: se almacenan en estanterías metálicas. C) Obras textiles: se conservan enrolladas en cilindros suspendidos sobre barras metálicas, protegidas con telas de algodón.
Además, se instaló sistema de climatización controlada. El deshumidificador fue instalado lejos de las obras y conectado directamente al sistema de evacuación de agua. El termohigrómetro se ubicó a la misma altura que las piezas, evitando interferencias con la salida del aire acondicionado. El extintor es del tipo Hallo Clean, y la sala cuenta con un sistema de alarma para reforzar la seguridad.
Recepción de la colección y puesta en funcionamiento
En 2025, una vez finalizada la construcción de la reserva técnica, el Centro Cultural estuvo en condiciones de recibir la colección de Pareja. El ingreso de las obras se realizó siguiendo un protocolo que incluyó la toma de fotografías, la elaboración de fichas técnicas, la inspección detallada de cada pieza, limpieza y documentación de su estado de conservación. Finalmente, se asignó una ubicación a cada obra dentro del espacio de reserva, en función de sus características materiales y tipológicas.
Asimismo, se está elaborando un protocolo establecieron protocolos de seguridad para el acceso al área, el control climático, el movimiento interno de las obras y las tareas de mantenimiento y limpieza. Estos procedimientos permiten garantizar la integridad física y ambiental de las obras, y consolidan una práctica de conservación preventiva sostenida en el tiempo.
Conclusión
El proceso completo implicó múltiples etapas: identificación de necesidades, evaluación de las instalaciones existentes, elaboración de un proyecto específico de intervención edilicia, postulación a fondos del MEC y del MTOP, ejecución de la obra, recepción de las obras de arte, realización del inventario y puesta en funcionamiento de la reserva. Cada una de estas fases exigió la definición de estrategias edilicias, ambientales, materiales y humanas, orientadas a preservar el valor artístico y patrimonial de la colección.
Como conclusión es posible destacar la importancia de los espacios de reserva para la correcta conservación de las obras que generalmente son poco considerados. El desarrollo actual de la práctica de la conservación preventiva ha dado cada vez más importancia a las áreas de reserva como la que se ha realizado para el Centro Pareja, donde las obras pueden permanecer en condiciones ambientales y estructurales óptimas. La apuesta interesante de la reserva realizada es que se hace evidente al público y así enfatiza su importancia dentro de la práctica de conservación preventiva.



