8 cosas que hacen los que practican más efectivamente – Dr. Noa Kageyama

Noa Kageyama

Por  Dr. Noa Kageyama 
Traducido por: David López

Saludos todos, 

Pido disculpas a mis lectores por mi demora en publicar artículos. ¡Mis estudios han ocupado todo mi tiempo! Aprovecho esta semana de descanso para publicar una nueva entrega. En este articulo, el Dr. Noa Kageyama nos muestra algunos de los resultados sobre la efectividad al practicar realizado en la universidad de Texas en Austin. Las conclusiones del estudio revelaron 8 cosas que realizan las personas que practican más efectivamente. Espero que este articulo impacte positivamente sus secciones de práctica y la de sus estudiantes.
David López

Cuando mis hijos se encontraban practicando (de mala gana) sus ejercicios de Tae Kwon Do la otra noche, le dije a mi hijo mayor que tenía que repetir su ejercicio cinco veces antes de que pudiera volver a jugar su video juego.

Mi objetivo, por supuesto, no era que el hiciera los movimientos de sus patrones cinco veces como un zombi enfadado, pero que lo hiciera una vez más con buena forma y autoridad. Pero el padre que llevo por dentro se tranquiliza al saber que mi hijo ha llevado a cabo un número de repeticiones o ha dedicado un periodo de tiempo en alguna cosa. Más allá de la suposición (errónea) de que esto de alguna manera solidificaría automáticamente las habilidades, se siente que es un camino hacia una disciplina mucho más grande y que es una manera de inculcar en mis hijos una forma de ética del trabajo que les será muy útil en el futuro.

Por supuesto, es necesario algún grado de tiempo y de repetición para desarrollar y pulir nuestras habilidades. Pero también sabemos intuitivamente que para maximizar nuestro avance debemos practicar “más inteligentemente y no más duro”.

¿Pero qué significa esto en realidad? ¿Exactamente qué hacen diferente los que practican más efectivamente?

Pianistas aprendiendo Shostakóvich

Un grupo de investigadores liderados por Robert Duke de la Universidad de Texas en Austin llevaron a cabo un estudio hace varios años para ver si podían aislar los comportamientos específicos de práctica que distinguen a los mejores músicos y a los que aprenden más efectivamente.

Diecisiete estudiantes de piano y de pedagogía del piano aceptaron aprender un fragmento de tres compases del Concierto No. 1 de Shostakovich . El fragmento tenia algunos elementos complicados que lo hacían extremadamente difícil para leerlo bien a primera vista pero no tan difícil para que no se pudiera aprender en una sola sección de práctica. 

El experimento

A los estudiantes se les dio dos minutos para calendar y después se les dio el fragmento de tres compases, un metrónomo y un lápiz.

Los participantes podían practicar tanto como quisieran y podían irse cuando consideraran que ya habían terminado. El tiempo de práctica varió considerablemente oscilando entre ocho minutos y medio y casi los 57 minutos.

Para asegurarse de que el test al siguiente día fuera justo, se les pidió específicamente que NO practicaran este fragmento, ni siquiera de memoria, en las próximas 24 horas.

24 horas después…

Cuando los participantes volvieron al siguiente día para su test, se les dio dos minutos para calentar y se les pidió que tocaran el fragmento completamente sin parar 15 veces (con pausas entre intentos por supuesto).

Cada una de las ejecuciones de los pianistas fue evaluada en dos niveles. Tocar las notas correctas con los ritmos correctos fue el aspecto primordial, pero los investigadores también clasificaron cada una de las ejecuciones de los pianistas de mejor a peor basados en la calidad del sonido, el carácter y la expresividad. Los resultados fueron interesantes:

  1. Practicar más tiempo no llevó a tener un mejor ranking.
  2. Hacer más repeticiones no tuvo impacto en el ranking tampoco.
  3. El número de veces que lo tocaron correctamente en la sesión de práctica no tuvo relevancia en el ranking.

Lo que si importo fue:

  1. Las veces que lo tocaron incorrectamente. Entre más lo tocaron incorrectamente en las sesiones de práctica su posición en el ranking tendía a ser peor.
  2. El porcentaje de intentos correctos pareció si importar. Entre más grande era la proporción de intentos correctos en su sesión de práctica, mejor su posición en el ranking.

Las 8 mejores estrategias

Tres pianistas se distinguieron del resto y se les reconoció por tener “una calidad del sonido más consistente, más precisión rítmica y más carácter musical (dinámica e inflexión rítmica) y una ejecución más fluida”.

Después de observar más detenidamente los videos de las sesiones de práctica, los investigadores identificaron ocho estrategias de práctica únicas que los mejores pianistas aplicaron pero que los otros aplicaron con menor frecuencia en sus sesiones de práctica:

  1. Tocar a dos manos desde las primeras sesiones de práctica.
  2. Practicar con inflexión desde las primeras sesiones de práctica; la conceptualización inicial de la música fue con inflexión.
  3. La practica fue analítica, como se evidenció con las pausas silenciosas mientras que miraban la música, el tatareo o canto, las notas en la página o la expresión verbal de “ah o ajas”.
  4. Los errores fueron evitados deteniéndose antes de que el error ocurriera.
  5. Los errores fueron corregidos inmediatamente cuando aparecieron.
  6. La ubicación precisa y el origen de cada error fueron identificados precisamente, ensayados y corregidos.
  7. El tiempo de las ejecuciones individuales en las sesiones de práctica varió sistemáticamente; hubo cambios de tiempo lógicos entre intentos (ej. tocar lentamente para tocar las sesiones difíciles correctamente).
  8. Repetición de pasajes difíciles hasta que el error fue corregido y el pasaje fue estabilizado como se evidenció en los intentos subsecuentes si errores.

Las 3 estrategias más importantes

De las 8 estrategias mencionadas, hubo tres que fueron usadas por los tres primeros pianistas en el ranking pero que los otros no utilizaron casi nunca. De hecho, solo otros dos pianistas (#4 y #6) usaron más de una:

  1. La ubicación precisa y el origen de cada error fueron identificados precisamente, ensayados y corregidos.
  2. El tiempo de las ejecuciones individuales en las sesiones de práctica varió sistemáticamente; hubo cambios de tiempo lógicos entre intentos (ej. tocar lentamente para tocar las sesiones difíciles correctamente).
  3. Repetición de pasajes difíciles hasta que el error fue corregido y el pasaje fue estabilizado como se evidenció en los intentos subsecuentes si errores.

¿Cuál es el hilo conductor que conecta estas tres estrategias?

Los investigadores afirman que las diferencias más notables que diferenciaron los primeros tres pianistas y los demás fue la manera como corrigieron los errores. No es que los mejores pianistas cometieron menos errores y simplemente les fue más fácil aprenderse el fragmento.

Los mejores pianistas cometieron errores también, pero lograron corregir sus errores de manera tal que les ayudó a prevenir los errores una y otra vez, lo cual conllevó a una proporción más alta de intentos correctos en general.

Y uno para gobernarlos a todos

Los mejores pianistas utilizaron una variedad de métodos de corrección de errores, tales como tocar con una mano a la vez o tocar solamente parte del fragmento, pero hubo una estrategia que pareció tener el mayor impacto.

Bajar la velocidad.

Después de cometer un error, los mejores pianistas tocaron el fragmento nuevamente sin parar pero bajaron la velocidad o dudaron justo antes del lugar donde cometieron el error en el intento anterior.

Esto aparentemente les permitió tocar la sección difícil con mayor exactitud y presumiblemente coordinar los movimientos motores correctos a un tiempo que pudieran controlar en lugar de continuar cometiendo errores y fallar en la identificación de la naturaleza precisa del error, el problema técnico subyacente y lo que tienen que hacer diferente en el siguiente intento. .

Y si esto parece familiar, puede que usted se acuerde de un estudio de basquetbol que encontró algo muy similar en los hábitos de práctica de los mejores tres lanzadores…

Tome acción

¿Qué es lo que usted saca de todo esto? ¿Cómo podría integrar estos resultados no solamente es su propia practica pero en los hábitos de práctica de sus estudiantes?

Acerca del Dr. Noa Kageyama
Psicólogo de la interpretación instrumental (Performance psychologist) alumno y profesor en Juilliard, Dr. Noa Kageyama le enseña a los músicos a tocar con su máximo potencial en situaciones de presión a través de casos reales, asesorías y cursos en línea. Dr. Kageyama vive en la ciudad de Nueva York, está casado con una pianista increible, tiene dos niños divertidos y tiene una leve obsesión con tecnología y los productos de Apple.
Para más información visite:
http://www.bulletproofmusician.com

Publicado por David lopez  en www.davidlopeztuba.com 3/17/2015

© 2015 Dr Noa Kageyama http://www.bulletproofmusician.com